Algo pide
atención.
Hablemos y vemos cómo abordarlo.
Vemos juntas si tiene sentido
No necesitas llegar
con todo ordenado.
Es un espacio para trabajar lo que traes, entre otros temas:
Duelo, separaciones, pérdida de empleo, transiciones vitales. Momentos donde lo que era ya no es, y lo que viene todavía no tiene forma.
Dificultades en pareja, familia o amistades. Patrones que se repiten en los vínculos. Problemas para conectar, para poner límites, o para sostener relaciones de forma estable.
Preocupación excesiva, tensión crónica, dificultad para calmarse. Malestar que no siempre tiene una causa clara pero que ocupa espacio y afecta el funcionamiento cotidiano.
Experiencias pasadas que siguen teniendo efecto hoy — en el cuerpo, en las reacciones, en los vínculos. Trauma simple o complejo, incluyendo trauma de apego y experiencias tempranas.
Tristeza persistente, apatía, dificultad para encontrar motivación o sentido. También estados mixtos o inestabilidad emocional que interfieren con el día a día.
Preguntas sobre quién eres, cómo funciones, por qué reaccionas como reaccionas. Trabajo clínico en profundidad sobre la estructura de la persona, no solo los síntomas.
Síntomas físicos con componente emocional, enfermedades crónicas, relación con el cuerpo. La conexión entre lo que el cuerpo expresa y lo que la mente no ha procesado.
Burnout, conflictos laborales, dificultad para sostenerse profesionalmente. Desgaste que ya no es solo cansancio — es una señal de que algo necesita atención.
Qué ocurre cuando
el proceso avanza.
Cuando entiendes qué está ocurriendo y por qué, deja de sentirse como algo confuso que simplemente te arrastra.
No porque lo ignores, sino porque empiezas a ver qué lo activa y qué lo mantiene en marcha.
Lo que te bloquea o te empuja a repetir ciertas respuestas empieza a abrir un pequeño espacio. Y ahí empieza el cambio.
El malestar deja de ocupar el centro de todo.
Cuatro movimientos.
Siempre en esa dirección.
Entender qué está pasando.Qué hay debajo de lo que se presenta.
Entender por qué sigue pasando.La lógica que lo mantiene activo.
Intervenir sobre eso.Desde lo que tu caso específicamente necesita.
Cerrar cuando el trabajo está hecho.Sabes que llegaste cuando puedes sostenerte donde antes no podías.
Según lo que
cada caso necesite.
Utilizo diferentes modelos según lo que tu caso requiera, entre ellos:
Para procesar experiencias del pasado que bloquean tu presente.
Para entender qué ocurre en tu mente y en la de los demás cuando las emociones se activan.
Para identificar y cambiar los patrones repetitivos que organizan tu forma de relacionarte.
Para desarrollar herramientas de regulación ante emociones desbordantes.
Para identificar los patrones de pensamiento que te llevan a lugares que no quieres ir.
El marco que nos permite entender cómo tu historia afecta tus vínculos actuales.
La terapia individual es el espacio adecuado cuando quieres atender lo que está pasando ahora. Si empiezas a notar que hay patrones que se repiten, especialmente en tus relaciones, y quieres abordarlo con mayor estructura, U · Contigo puede ser un camino más directo.
Las dudas
más frecuentes.
En términos generales, sí. La evidencia disponible muestra resultados comparables para la mayoría de los motivos de consulta. Lo que determina la efectividad es la calidad del trabajo clínico, no el formato. Hay situaciones donde recomiendo presencial — eso se evalúa desde la primera sesión.
Depende de lo que traigas y de cómo avance el proceso. Si prefieres un marco definido desde el inicio, el Programa U · Contigo tiene duración fija de 16 semanas.
Es una pregunta válida. Lo que ocurre frecuentemente es que el proceso anterior no llegó al punto que realmente importaba, o el enfoque no correspondía con lo que se necesitaba. La primera sesión sirve exactamente para entender qué ocurre en tu caso.
No trabajo con facturación directa, pero emito facturas con todos los datos clínicos para que puedas gestionar el reembolso. Planes como ARS Humano, Universal y Mapfre Salud tienen cobertura para psicoterapia — verifica directamente con tu aseguradora.